lunes, 5 de septiembre de 2016

Fantasma



Era mi muerte anunciada;
tu silencio, la daga;
tus palabras, su hoja afilada;
tu indiferencia, la puñalada.

Mi razón lo sabía,
mi corazón lo negaba;
murió de una certera cuchillada
de tu mirada helada.

En las noches calladas
se oyen unas pisadas,
lamentos, llantos sin calma;
era mi amor, errante fantasma.


2 comentarios:

  1. hay que huir de esas miradas,

    lindo poema mi amigo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias. Ya sabemos cuán difíciles son las relaciones. Un saludo, estimado amigo.

      Eliminar

Gracias por comentar. Este blog está registrado en Safe Creative®